Hace treinta o cuarenta años
Sobre un terreno perdido
Encontré un corcel negro
Tomando agua de un río
Después de tres meses
De su compañía
Intenté colocarle una silla
Y luego de montarme
Supe lo que es una paliza
Luego de cinco meses de espera
Mimándolo en mi quinta
Logre colocarle la silla
Y lo monté con infinita alegría
Corrimos en compañía
Con el alma noche y día
Y por todo el viaje
El fue mi gran guía
Fuimos a competir
Entrenando en el viaje
Luego de cinco carreras
Triunfamos con coraje
Después de ganar el torneo
Volvimos a mi pueblo,
Todos nos recibieron con afecto
Como si fuéramos su premio
Gozamos de la victoria
Presumiendo y dando propina
Pues éramos las estrellas
Durante aquellos días
Luego de un par de años
Nos cansamos de nuestros placeres
Y yo sentía que debía liberar a
Mi amigo de sus deberes
Y así fue como sucedió
Mi compañero necesitaba libertad
De mis manos se fue
Pero de mi corazón nunca se irá.
(La escribió Gastón Robles el 21 de agosto de 2006.
Actualmente cursa 6to grado en el Colegio María Auxiliadora de San Isidro)
martes, 13 de noviembre de 2007
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1 comentario:
EXCELENTE!!!!!!
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